Unidos por una pasión compartida, esta joven pareja colombiana ha formado un equipo comprometido que muestra la calidad, la sencillez, el carisma y el sabor que caracterizan a su país, definiendo su estilo único de tango en el escenario.

Desde 2022, han estado viajando a diferentes países de Europa, Asia, Estados Unidos y América Latina, impartiendo talleres y participando en importantes eventos y festivales como el Sakura Tango Festival en Asia, el Colombia Tango Festival en América Latina, el Cebu Tango Festival y el Boston Tango Festival en Estados Unidos.

Natalia Castaño

Con 12 años de experiencia como bailarina y docente de tango, he dedicado mi carrera a transmitir la esencia de esta danza a través de la enseñanza y la interpretación en escenarios internacionales. Mi formación y práctica constante me han permitido desarrollar un estilo que une técnica sólida, musicalidad y sensibilidad artística, ofreciendo a cada alumno y espectador una experiencia auténtica.

Julian Cataño

Con 20 años dedicados a la enseñanza del tango, he formado a cientos de estudiantes en academias, talleres y festivales alrededor del mundo. Mi método combina la técnica tradicional, la musicalidad y la interpretación emocional,
guiando a cada alumno a experimentar el tango no solo como una secuencia de pasos, sino como un lenguaje vivo y profundo.

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Nuestras clases

Para nosotros, enseñar tango es mucho más que enseñar pasos. Se trata de transmitir un universo de sensaciones, respeto y escucha. Cada clase se convierte en un espacio donde el aprendizaje nace del encuentro: un abrazo que encierra historia, música y emoción.

Creemos que aprender tango es un viaje tanto personal como compartido. Por eso cuidamos cada detalle: la paciencia en los primeros intentos, la alegría de cada logro y la confianza que crece entre quienes enseñan y quienes aprenden. No buscamos la perfección inmediata, sino el descubrimiento de una forma única de sentir y expresar el tango.

Nuestro objetivo es que cada persona se reconozca en el baile, entendiendo que no hay errores, solo caminos que conducen a nuevas posibilidades. La enseñanza se convierte así en un diálogo sincero, donde cada paso importa y cada abrazo tiene valor.

En el aula, al igual que en la pista de baile, el tango nos recuerda lo esencial: el respeto, la emoción y la belleza de aprender juntos.